domingo, 14 de junio de 2015

NAVEGANDO POR EL SENTIDO DE LA VIDA 2.



“El que coma este pan vivirá para siempre”.


Que más deseamos de este pan, que es Cristo, en él lo tenemos todo. Este es el pan que debemos desear, anhelar, contemplar y disfrutar, que no cuesta más que nuestra disposición y voluntad. Y no otros panes que sirven en los mejores restaurantes,  que si nos toca ir a comerlos, qué bueno. Pero si no, no importa, el mejor pan Es, y lo da Cristo, y ya vimos cuanta riqueza física y espiritual contiene.de este queramos siempre consumir que no nos cuesta, pues ya lo pagó Cristo.
Acostumbrémonos  a ser personas de altura, y no nos conformemos con tan poco, sino busquemos siempre las cosas más altas, que son las que Cristo nos ofrece.

domingo, 7 de junio de 2015

NAVEGANDO POR EL SENTIDO DE LA VIDA



Cristo es nuestro alimento.


Cuando se vive en escases, en pobreza material es cuando se valora más la vida, porque a falta de alimentos, a veces las personas no comen y siguen vivas.
Es para darnos cuenta que el pan físico es importante y no hay que negarlo a los pobres, pero el que nos sostiene con vida es el pan del cielo.
Jn.6, 33. “Porque el pan de Dios es el que viene del cielo y da la vida al mundo” y también dice JESÚS: “YO SOY EL PAN DE VIDA, EL QUE VIENE A MÍ NO TENDRÁ NUNCA HAMBRE, EL QUE CREE EN MÍ NO TENDRÁ SED JAMÁS.”
Hoy más que nunca es el momento de acercarnos  a Jesús pan de vida, ante tanta hambre de ambición, que hay en el mundo, ante tanta desesperación, hambre y sed de esperanza y amor. Antes de desfallecer acudamos a alimentarnos de Él, de su palabra, su doctrina, sus seguidores fieles, sus consagrados, sus Iglesias, sus confesionarios, sus sacramentos.
Acudamos a recibir su divino cuerpo a través de la eucaristía. Ahora  que hay hambre y sed corramos a él, antes de desfallecer.
Evangelio   de San Juan 6,47. “Yo soy el pan de vida, ciertamente nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, sin embargo murieron. Este pan es el que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo descendido del cielo, si alguien come de él, vivirá para siempre y el pan que yo os daré, para que el mundo viva es mi cuerpo”.
El pan físico nos alimenta en el momento, y es necesario, pero es indispensable el del Espíritu que es el que Cristo vino a traer. Es el que garantiza vida en el espíritu, motor de tu ser, para siempre. Si te alimentas de él, puede  ser que corporalmente te enfermes incluso mueras, pero sólo  muere tu cuerpo,  y tu estarás más vivo que nunca a través  del espíritu.

sábado, 30 de mayo de 2015

"OH, DICHOSAS ESTACIONES SENDEROS DE MI ALMA"



PRIMAVERA:

Es ese respirar que da a nuestra vida paz y serenidad. Es ese sentir con el aire alegría y gozo en el corazón.
Es amar y dejarse amar, por Cristo nuestro Señor.

Es la primavera un bello despertar a oportunidades que no te podías imaginar.
A amistades que nunca pensaste encontrar, es esa puerta que se abre y te invita a deleitarte, de lo que es la vida en Verdad.

Pero, solo Cristo tiene las llaves de la estación primaveral, y. solo él sabe, cuánto en ella puedes durar.

Espíritu primaveral., es todo el positivismo con el que solemos actuar, no importando si algún día hemos de fracasar, lo importante es tener la seguridad de un sol, que para nosotros siempre brillará.
No se sabe cuánto perdurará, pero, hoy, ¡la vamos a  aprovechar!

No es simplemente un acto de imaginación, aunque esta influya. Sino que es un acallarse y contemplar desde la naturaleza, sumergiéndonos poco a poco en nuestro interior. Hasta que ya estamos allí, entonces lograremos contemplar la estación que ahí se va viviendo.
Pero como no siempre es fácil de explicar, es cuando entra la imaginación a ponerle nombre o a buscarle semejanza a lo que se va experimentando.

Pero, no olvides grabarte en el corazón, todas las cosas, las maravillas de esta estación, pues no son eternas, muchas otras vendrán en lo posterior a hacértela de emoción.

Grábatela porque no sabes cuándo terminará. Y si termina, no sabes cuándo regresará, entonces llegará el tiempo en que la añoraras.
Por eso, hoy ¡Disfrútala! ¡Vívela!, con medida y serenidad.
¡Gózala! Y siente la esperanza de la otra estación que te llegará,
Pero, esta su tiempo tendrá.

Ahora solo abre tu ventana y sonríe a la vida, en esta etapa primaveral.

domingo, 17 de mayo de 2015

¡OH DICHOSA ESTACIONES SENDEROS DE MI ALMA!



                              PRIMAVERA


La primavera se caracteriza por lo general, como un tierno despertar a un paisaje sin igual, lleno de mariposas que no cesan de volar y revolotear.


Aves de diversos colores, entonando todo el día su gran repertorio de canciones.

Flores frescas con hermosos olores.los árboles frondosos, alegres y gozosos que por el viento suave se dejan acariciar.
El cielo en tono azul tenue, con algunas nubes blancas.
Los prados llenos de verdor, con flores a su alrededor.
Todo esto alimenta nuestro ser, nuestro interior, pues es la presencia real de Cristo nuestro Señor.

La primavera en el alma, llega con toda calma, como se mece a la orilla de la playa una gigantesca palma.
Y llega cuando llega el amor. Pues, es el que trae la esencia, el sabor y la verdad que solo se representa en el paisaje primaveral; pero que se vive intensamente en el interior de nuestra  humanidad.

La primavera en nuestra alma, es la que nos muestra ese espíritu jovial, esa sonrisa en nuestros labios, presente ante todo caminar, y ante las personas que nos solemos encontrar.
Puede ser la estación que marque el principio de nuestro avanzar,
En donde se funda nuestra esperanza y fortaleza, para las demás estaciones que hemos de pasar.

Abrir los ojos y la sonrisa a la primavera, es dejarse acariciar.
Es empezar a deleitarse de la belleza que Dios quiso crear.

La primavera es una realidad, no es fantasía. Existe realmente en la naturaleza y en el corazón de quien se deja amar, y busca amar.

viernes, 8 de mayo de 2015

POESÍA POR EL "DIA DE LAS MADRES".




                                         “Mamá”.


¡Oh!, cuanto añoro a mi madre,
Porque ahora está lejos,
Añoro sus caricias,
Añoro sus consejos.

Pero con voz fuerte quiero gritar:
¡Gracias mamá! Por todo lo mejor
Que me pudiste dar.

Gracias madre por la vida,
Gracias por el pan, con que
Me solías alimentar.

¡Gracias por tu valentía!,
Con la que me enseñaste a luchar,
Pero más que todo,
¡Gracias por la libertad!
Por preparar mis alas, y dejarme volar,
Por sendas que tú, no me podías dar.

Por todo esto y lo demás
Que queda de nuestra amistad
Te digo: ¡Gracias Mamá!
Te amo con toda la grandeza
Que Dios pone en mí caminar.

¡Eres lo máximo!
¡Eres la mejor Mamá!